domingo, 2 de marzo de 2014

El fútbol (III) - Faltas voluntarias e involuntarias

Si hay algo por lo que creo firmemente que hay una 'mano negra' para hacer al fútbol 'el opio de las masas' es por conferir al árbitro la discrecionalidad interpretativa y el carácter de 'Juez único e inapelable', lo que da pábulo a la polémica popular y mediática... y a tener al pueblo llano, como idiotizado, discutiendo algunos lances del juego.



Me refiero, en particular, a la calificación de las faltas como voluntarias e involuntarias. No entiendo esas ganas de introducir el 'factor interpretativo' para juzgar situaciones como la de que si el fuera de juego es posicional, y por tanto no punible, o interviene en la jugada, y por tanto lo es. O si una mano es involuntaria, porque, aunque corte el juego, 'el balón va a la mano y no la mano al balón', etc.

Vamos a ver: en rugby, donde hay que jugar como los cangrejos (o sea, pasando 'hacia atrás') una falta típica es el 'avance' (pronúnciese 'avans') o sea que un jugador pase el balón, con la mano, a un compañero que esté ligeramente adelantado. Y si lo hace, se señala la falta. Pero también se señala 'avans' si a un jugador, al recibir el balón, se le escurre ligeramente y, sin tenerlo controlado, se desplaza, aunque sea un palmo, o menos, hacia adelante. Es un acto claramente involuntario pero como la Regla debe decir algo así como que está prohibido jugar el balón hacia la línea de gol contraria si se hace con las manos, y soltándolo... es falta.
Y, lo que es mejor... nadie lo discute.

Así que, en nuestro fútbol, si la Regla dice que es fuera de juego cuando un jugador está por delante del balón y tiene menos de dos jugadores contrarios entre él y la portería... pues nada de interpretar si interviene, o no, en la jugada, ni gaitas: fuera de juego, y fuera discusiones sobre si es posicional, o no. Al menos si el lance ocurre digamos que a 20 o 30 metros de la portería.

Y en cuanto a las 'manos'... pues nada de interpretaciones kafkianas. A ver, si la mano está separada del cuerpo y toca el balón... pues mano, caramba, que me importa poco que el balón vaya a la mano o la mano al balón, si corta la jugada (o desvía la trayectoria del mismo)

Así que en resumen: las Reglas están para aplicarlas, no para interpretarlas... salvo que, como decía al principio, 'alguien' quiere que la gente se entretenga discutiendo un lance que el árbitro 'haya juzgado' a su manera.
Panem et circenses... que también decía hace unas fechas.

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